27 de agosto de 2015 | Adalberto García-Donas León
Boda Florencio Rozzi y Lameyae El Haddad
SU CASA HA SIDO DECORADA CON MOTIVOS ÁRABES
Boda Florencio Rozzi y Lameyae El Haddad
Tras un año de compromiso, obligado por los trámites burocráticos necesarios para que Lameyae pueda viajar legalmente a España, por fin se va a celebrar en Tánger (Marruecos) la boda oficial,por el rito árabe. Allí reside la novia y toda su familia.
El compromiso de boda se llevó a cabo el año pasado, con la visita de toda la familia Rozi a la pedida de mano; una ceremonia muy festejada y necesaria con la que se iniciaba un largo proceso burocrático, que finalizará un año después, con todo un conglomerado de actos festivos a lo largo de tres días.
Según me ha informado la propia familia Rozi, el 3 de septiembre, se desplazarán a Tánger (Marruecos) para celebrar la boda propiamente dicha con su novia Lameyae El Haddad. Será al siguiente, 4 de septiembre, cuando Florencio Rozi, acompañado de dos testigos,visitarán un Hamman “Baños Árabes” para ser purificado, tras lo cual se desplazan a la casa de la novia acompañado por un grupo folclórico Árabe. Por el camino lo hacen coincidir con la novia que viene de otro Hamman diferente, simbolizando así la unión de la familia Rozi y la familia El Haddad. Ese mismo día se sacrifica una vaca para unificar el matrimonio, con mujeres y niños cantando hasta que la vaca muere desangrada. Ya por la noche, las mujeres se tatúan los pies y las manos con Henna, una pintura típica usada para la ocasión, mientras que los vecinos preparan los dulces que obsequiarán a los invitados en la boda… “cuatro dulces y un bollo típico marroquí”.
El sábado 5 de septiembre, la novia desde una casa y el novio desde otra, junto con toda la familia, amigos y vecinos, se trasladan a unas carpas colocadas expresamente para la boda, donde hacen la celebración. Una vez recibida la familia Rozi, el padre del novio dirige unas palabras al padre de la novia, sobre la unión de su hijo con su hija, colocándole a ambos los anillos. Mientras tanto, los amigos y vecinos que lo deseen, sacrifican 99 pollos, uno por cada nombre de Alá. En un momento dado de la celebración la madre del novio entrega a la novia una taza de leche, igual que la madre de la novia entrega otra el novio, para la fertilidad y unos dátiles para atraer el dinero.Por separado, hombres y mujeres se dirigen a sus respectivas carpas para la cena de gala, al no poder celebrar juntos un acto festivo como este, amenizado por dos orquestas de música árabes.
Al día siguiente es costumbre, que sobre las 8 de la mañana, casi todos los invitados se dirijan al hotel donde descansa la nueva pareja, pitando con los coches por todo Tánger, para finalizar las celebraciones con un gran desayuno árabe, donde los recién casados obsequian a los invitados. Es costumbre que los novios utilicen un traje típico diferente, para cada día de celebración.
Y ahora sí, Florencio y Lameyae, Lameyae y Florencio están legalmente casados y por lo tanto pueden viajar a España, para residir en Peñarroya-Pueblonuevo, donde a ella le espera una nueva sorpresa… su casa ha sido decorada con motivos árabes por los “Pedros”, su cuñado y su suegro, para que el cambio ambiental no sea muy brusco.
Enhorabuena a los dos y que seáis muy felices en vuestra nueva etapa.

Comentarios
Pedro rozi
27-08-2015 16:39:10
Ole mi hermano. Enhorabuena a los dos por vuestra boda y en 6 días nos vemos en marrueco para celebr...
Pedro rozi
27-08-2015 16:39:10
Ole mi hermano. Enhorabuena a los dos por vuestra boda y en 6 días nos vemos en marrueco para celebrar la boda toda tu familia entera. Eres un tio público en el pueblo y vienes de genes de persona aún más pública que ha tenido peñarroya pueblonuevo, nuestro abuelo Antonio Rodríguez Cerrato, de hay que tu boda se haga pública en los medios de comunicación. Además por ser una boda distinta, no como todas las típicas bodas que se suelen hacer. Pero sobre todo por ser un tio conocidisimo en este pueblo. Un abrazo hermano de parte de toda tu familia. Le pese a quien le pese
Ampliar comentarios |
Deja un comentario